
Valledupar, 25 de agosto de 2026. El presidente Abelardo De La Espriella declaró insubsistente al corrupto director de la UIAF, Wilmar Mejía, funcionario de Petro señalado de tener vínculos con las disidencias de alias Calarcá.
El escándalo estalló cuando los archivos incautados a Calarcá lo mencionaron junto al general Huertas proponiendo crear una empresa de seguridad fachada para legalizar armas y movilidad de las disidencias, además de filtrar información sensible de la Fuerza Pública.
Los detalles clave del suceso incluyen:
Renuncia previa: Mejía ya había radicado formalmente su carta de renuncia voluntaria días antes. Sin embargo, el presidente optó por la figura de declaratoria de insubsistencia para forzar su salida inmediata sin aceptar la transición.
Vínculos cuestionados: El exfuncionario enfrentaba una intensa controversia política y mediática por los denominados “Archivos Calarcá”, unos documentos hallados en dispositivos electrónicos que lo vinculaban presuntamente con alias Calarcá, cabecilla de una facción de las disidencias de las FARC. Mejía negó reiteradamente conocer al líder insurgente o tener nexos ilegales.
Su reemplazo: El jefe de Estado designó a la abogada y ex-procuradora delegada ante la Corte Suprema de Justicia, Martha Luz Reyes, para asumir la dirección general de la entidad de inteligencia financiera.