
Cabal, la líder reconocida de derecha y de la extrema coherencia
Barranquilla, 2 de octubre de 2026. Era una renuncia esperada la que se oficializó de la líder de la extrema coherencia, la ex senadora María Fernanda Cabal al Centro Democrático, luego de una espera por varios meses y darle tiempo al partido y al expresidente Álvaro Uribe Vélez a que tomara la decisión de responder una solicitud de escisión del partido que nunca tuvo respuesta.
Y lo dijo en su columna en la Revista Semana “Hay decisiones que se toman con cálculo”. “Otras nacen de una certeza interior” porque llegó el momento en que con cabeza fría ya sabía la ex senadora de derecha que no iba a tener una respuesta a su solicitud. Mientras estaban pasando los dias, y llegaba el momento de actuar.
Explica la lider de derecha en su columna de Semana que “Después de años de militancia, campañas, discusiones intensas y batallas dadas dentro y fuera del Congreso, decidí renunciar al Centro Democrático. Lo hago con gratitud por la historia compartida, con respeto por quienes continúan allí y con la serenidad de quien entiende que la coherencia también puede exigir caminos distintos”.
Añade María Fernda Cabal que “Cuando un partido deja de expresar con precisión aquello que quiere representar, quienes creemos en una definición distinta tenemos también la obligación de decirlo”.
“Por eso, el pasado 4 de agosto presenté una solicitud de escisión al Centro Democrático, buscando una salida institucional, respetuo- sa y democrática que permitiera construir un proyecto político dis- tinto, sin negar nuestra historia común y sin convertir una diferencia política en una disputa personal. La respuesta nunca llegó”.
“Por eso considero que ha llegado el momento de abrir una nue- va etapa: construir una expresión política con identidad doctrinal clara, institucional y comprometida con la libertad”.
“Estas últimas semanas he escuchado a colombianos de distintas regiones manifestar su deseo de una representación política que de- fina con claridad qué cree y qué está dispuesta a defender”.
“Mi decisión no desconoce el legado del expresidente Álvaro Uribe Vélez. Su liderazgo forma parte de una historia política que reconozco y de una etapa que compartí durante muchos años”.
“La gratitud no desaparece porque los caminos políticos se separen, pero el sentimiento jamás puede convertirse en re- nuncia al criterio propio. Las organizaciones cambian, pero las ideas permanecen”.
“Renuncio al Centro Democrático; cierro un ciclo trascendente en mi vida, pero no renuncio a mi compromiso con Colombia”.
“Dejo una organización a la que entregué años de trabajo, afectos y batallas, pero permanezco en la causa que ha dado sentido a mi vida pública: una Colombia libre, segura y próspera”.



