
El sur de Colombia, específicamente el Huila atraviesa uno de los momentos mas complejos de su historia reciente. La inseguridad ha dejado de ser una amenaza lejana para convertirse en una realidad diaria que atenta contra la tranquilidad de los hogares, las instituciones y nuestros lideres.
El reciente atentado de asesinato contra el Representante a la Cámara, Julio Cesar Triana, a manos de grupos narcoguerrilleros, es una alerta roja sobre el riesgo real que afrontan quienes ejercemos la política con decisión en la región.
En ese orden de ideas, el Centro Democrático del Huila no puede darse el lujo de presentarse dividido, improvisando candidatos y disperso.
El momento exige madurez política, generosidad en las decisiones y una estrategia que supere cualquier interés personal. La elaboración de la lista a la Cámara de Representantes debe ser un acto de coherencia y responsabilidad colectiva, guiado por tres principios esenciales:
1.- Unidad: La fortaleza del partido se mide, además del número de militantes, en su capacidad para actuar como un solo cuerpo en las actuales circunstancias. Hoy debemos enviar un mensaje claro a nuestros amigos: Que la unidad interna es inquebrantable y que cualquier diferencia se resolverá con dialogo y sentido común.
2.- Representación regional: Nuestro departamento es diverso en realidades, necesidades y vocaciones productivas. Por consiguiente, la lista a la Cámara debe reflejar un rostro plural del departamento, escuchar las voces de las zonas desde Neiva, el norte agreste ganadero y cacaotero hasta el sur cafetero, desde el occidente agrícola hasta el oriente ganadero, merecen tener representación y ser escuchadas en el Congreso
3.- Lista cerrada y blindada: la delicada situación de orden público, con amenazas latentes y reales contra lideres y candidatos obliga a priorizar la seguridad y la unidad.
Una lista cerrada, respaldad institucionalmente, es hoy la mejor demostración para proteger a los aspirantes, evitar confrontaciones y desgastes internos y permitirá concentrar todos los esfuerzos en una campaña sólida y segura.
Cuando el partido habla con una sola voz, esa voz se escucha más lejos, se respeta más, y se protege mejor.