
María Claudia Tarazona entregó a la Fiscalía correos y mensajes que le llegaron desde abril de 2025.
Asegura que la orden habría salido del Congreso y la plata de Venezuela.
El ente acusador solo hasta ahora se conoce que abre verificación técnica.
Barranquilla, 16 de octubre de 2026.- La investigación por el magnicidio del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, asesinado el 7 de junio de 2025 en el parque El Golfito de Modelia, en Bogotá, acaba de abrir una nueva línea que toca directamente al Congreso.
Su viuda, María Claudia Tarazona, entregó a la Fiscalía General dos paquetes de información que, según ella, advertían con meses de anticipación que se preparaba un atentado contra Uribe o contra la también dirigente del Centro Democrático Paloma Valencia.
¿Qué entregó Tarazona?
Son tres momentos clave:
1. La alerta de abril de 2025: Según Tarazona contó en Blu Radio, la primera advertencia vino del Caquetá, con nombre, fotos y ubicación. Le llegó a su celular y a chats que también había recibido Paloma Valencia.
2. El correo del 3 de septiembre de 2026: Tarazona envió a la Fiscalía un email con todo ese material. Fuentes del ente acusador confirmaron a Caracol Radio que el correo contenía la versión de una persona cuya identidad aún no se conoce, que narraba cómo se habría planeado el crimen, más los chats adjuntos.
3. La entrega física la semana pasada: Tarazona llevó personalmente los archivos a la Fiscalía. Desde ahí, la fiscal general Luz Adriana Camargo ordenó al Grupo de Tareas Especiales, el equipo creado solo para este magnicidio, iniciar labores de policía judicial para verificar origen, autenticidad y cadena de custodia.
El trabajo ahora es técnico: rastrear de dónde salieron los mensajes, quién los reenvió y si lo que dicen es comprobable.
¿Qué dicen los chats?
Tarazona leyó al aire uno de los mensajes textuales:
“Ese malparido (SIC) de Marcos Calarcá está organizando a ocho bandidos para ir a cometer el atentado. Me lo dijo una fuente muy fiel, muy cercana a él, y yo le creo 100%; por eso he intentado comunicarme con usted, pero ha sido imposible. Me dice que la orden salió del Senado. La fuente está metida allá adentro”.
El nombre que aparece es Marcos Calarcá, nombre de guerra en las Farc de Luis Alberto Albán Urbano, quien fue representante a la Cámara por el partido Comunes hasta el 20 de julio de 2026.
Los mensajes agregan un dato más: el supuesto plan se habría financiado con dinero procedente de Venezuela.
Tarazona insiste: “No estamos hablando de un chisme que me llegó al celular. A mí me llegó con fotos, con nombres, con fotos de la persona que tendría la orden en el Caquetá de organizar el atentado”.
Después del crimen, según contó, recibió otro mensaje del mismo informante: “¿Dónde putas estaba el esquema de Miguel? Se los dije que lo iban a matar”.
La otra pista: El escolta senador”
Esta línea se cruza con una hipótesis que ya estaba en el expediente. Testimonios de alias Churco, un menor vinculado a la logística, y de alias El Viejo, aseguraron que la estructura criminal conocía rutinas, vehículos y horarios de Uribe.
Según esos testimonios, había un contacto guardado como “Escolta senador” o “Escolta del senador” que les pasaba ubicación en tiempo real a cambio de dinero. Eso explicaría cómo vulneraron el esquema de seguridad.
La Fiscalía ya tiene vinculadas a 16 personas por este magnicidio, 8 condenadas y un adolescente sancionado como el autor del disparo. La tesis oficial principal sigue apuntando a la Segunda Marquetalia, pero Tarazona dice que esa es la parte material. Falta el determinador político.
*¿QUÉ DICE MARCOS CALARCÁ?*
Luis Alberto Albán emitió un comunicado junto a otros seis exintegrantes de las Farc hoy en Comunes. Negó todo: “Nunca intermedié ni entregué información”. Dijo que no tiene vínculos con disidencias, que está dispuesto a ir a la Fiscalía y que hay una posible confusión de identidad con un tal Alexander Díaz Mendoza.
Comunes defendió el proceso de paz y dijo que pertenecer al partido no es prueba de delito: “Una acusación no es una sentencia”.
Por ahora, la Fiscalía no ha imputado a nadie por estos chats. Todo está en fase de verificación.