

“La Justicia no se arrodilla, la libertad no se negocia y la igualdad no se impone”.
Para ser combativo contra la impunidad de las FARC y ELN existen tres principios que me inculcaron la familia, el colegio, la Universidad y la gente “La Justicia no se arrodilla, la libertad no se negocia y la igualdad no se impone.” LGCN
Provengo de una familia con raíces de muchos lados, pero con la que más me identifico es la santanderena, eso en gran parte que fuera educado por mi madre y abuela materna con principios católicos en lo religioso e ideas liberales en lo político, a pesar que, “Odio la Política, pero no puedo estar indiferente o ajeno a ella” LGCN
Nunca me llamó la atención destacar y preferí ser el personaje promedio que mantenía la neutralidad política, considerarme ideológicamente independiente y muchas veces ajeno a los problemas del país porque consideraba que no me afectaban, aunque siempre mantuve una animadversión por la guerrilla por sus acciones que no las consideraba rebeldía con justa causa, sino acciones que iban en contra de los demás ciudadanos, esos forajidos que dicen luchar por los más pobres y necesitados, pero igual han ido en contra de ellos, con sus reclutamientos de menores forzados, violaciones, aborto, asesinatos indiscriminados. ¡una cosa es la lucha armada defendiendo ideales y otra muy distinta cometer genocidio.!
Pero hubo varios momentos en mi vida que me marcaron para siempre para nunca escoger la izquierda como opción política: (a) el atentado en el Club el Nogal, 40† la masacre de Bojayá 119† y los más de 500.000† asesinados por las Farc; (b) la muerte de un amigo el Sargento Diego Benavides Molina en Buenos Aires – Cauca (c) el campo de concentración que se convirtió la mal llamada zona del despeje de San Vicente del Caguán (d) los gobiernos de las Alcaldías de Bogotá de Lucho Garzón, Samuel Moreno y Gustavo Petro; (e) el narco acuerdo firmado por Juan Manuel Santos y las Farc, y ese es quizás la razón coyuntural para deslindarme de cualquier visión izquierdista y optar por la derecha.
Con los años comprendí a raíz de ello que:
Aún recuerdo que fue la única vez que fui violento en toda la carrera con justa razón, los izquierdistas querían que me fuera, así que no me aguanté y a uno de sus líderes lo empujé y le dije que sí me sacaban lo hacían muerto y no me iré sólo. Tal vez eso, el diálogo en rectoría con Ricardo Sánchez. Igual Enrique R. y Alexander Vásquez Poveda (q.e.p.d.), monitores que en aquel entonces intervinieron a mi favor.
Después se preguntan mis profes de la Nacho por qué soy de Derecha, pues La izquierda Política me hizo escoger bando.
Por eso concluyo mi artículo diciendo soy Abogado egresado de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad Nacional de Colombia, de sangre santandereana, aunque nací en Bogotá; mi madre me forjó, mi abuela materna me inculcó la humildad campesina y el amor por la provincia y la Universidad Pública me dio las bases para señalar que la #FalsaPaz de Santos y #PazDeVersalles humillando a las víctimas y el pueblo colombiano fue una gran equivocación. Persona a quien la izquierda Radical le hizo escoger bando, “Bojayá Arrancó mi alma, el Nogal mi Corazón” LGCN por ello inclinado a la derecha, Nacionalista, anticomunista, conservadurista, con amigos libertarios: soy una persona del común sin apellidos y sin gloria, a mí no me importa la cantidad de seguidores sino generar conciencia; no quiero que pienses como yo, sino que pienses, sólo una voz de la resistencia política contra tiranos, déspotas y opresores. Nadie abogó por Juan Sebastián Carrillo ni el Sargento Diego Benavides Molina y miles de colombianos masacrados por las Farc, por ello mi lema por ellos es “Esta lucha no es por mí, ni por ti, sino por todos los colombianos”
Una respuesta
Profundo este escrito, y además de ser espontáneo, es de una veracidad frente a lo que actualmente estamos viviendo, reitero es una verdad como templos. La pluma 🖋 finalmente delineada en este memorable escrito, debe dejarnos a los colombianos, una gran reflexión, y en estos días tan cercanos a la Semana Mayor, debe llevarnos seriamente a la introspección individual y colectiva; porque al parecer el conocimiento de nosotros mismo es deficiente, y si no sabemos como somos, como vamos a conocer a otros?…