
Valledupar, 29 de septiembre de 2026.- La accidentada cárcel adjudicada en 2019, inició construcción en 2020 durante el gobierno de Iván Duque; no es una iniciativa nueva del actual gobierno y avanza al 86-88% tras suspensiones previas. Pero desde entonces se construye en Sabanas de San Ángel, Magdalena al parecer le llegó el momento en que estaría terminada y disponible para albergar un grupo de tantos reclusos que desde hace tanto tiempo y aún desde mucho tiempo atrás esperan por mejorar sus condiciones de hacinamiento.
Su ubicación en medio de una zona apartada y de densa vegetación en el departamento del Magdalena, lejos de cascos urbanos y centros de poder, avanza hacia su fase definitiva la construcción de una de las infraestructuras penitenciarias más imponentes y estratégicas de Colombia.
La accidentada carcel fue visitada por gestión de la gobernadora del Magdalena, Margarita Guerra, por una comitiva del Gobierno Nacional para revisar el avance de la obra y los aspectos pendientes para ponerla en funcionamiento, esto luego de un Consejo de Seguridad en el que trascendió la importancia del inmueble en construcción.
Se conoció detalles de la que se convertirá en la primera megacárcel que estrenaría el Gobierno de Abelardo De La Espriella. Se llamará Renacer y está ubicada en Sábanas de San Ángel en Magdalena.
Tendrá 60.000 metros cuadrados y 1.974 cupos carcelarios.
La selección del terreno no responde al azar: su difícil acceso por trochas y su lejanía geográfica buscan blindar el perímetro exterior y romper por completo los anillos de influencia de las organizaciones criminales que delinquen en el Caribe. Además de los muros y filtros de control, las instalaciones contarán con tecnología de bloqueo de comunicaciones e inhibición total de señal celular, cerrando la puerta a la extorsión carcelaria y al direccionamiento de órdenes delictivas hacia las calles.
También hay que decír que hay otra carcel que también fue contratada para la misma época y también esta bastante avanzada. Esa está diseñada para unos 1.700 cupos. Y también está por terminar su construcción. Su ubicación es en la Guajira.
Pero respecto de Renacer de la que iniciamos hablando, a directora de la USPEC, Isadora Fernández, tiene la misión de tenerla lista en el mayor tiempo posible. La obra ya alcanza el 88% de ejecución.
Colombia requiere de urgencia la construcción de mega cárceles de máxima seguridad para acabar el hacinamiento carcelario y llevar a la justicia a miles de criminales que entran y salen del sistema judicial como si fuera una puerta giratoria la justicia.
También hay que robustecer el aparato judicial para evitar salidas por vencimiento de términos.
Lo cierto es que no es una obra de Abelardo De La Espriella como muchos medios y pseudoinfluencers la quieren presentar. No piensan que una obra de estas se requiere de tiempo no solo para preparar pliegos para licitar y posteriormente contratar, entregar anticipos, etc. Eso no se hace en un mes, no sean tan elementales!
Pero hay que decir que se le adelantó muchisimo durante todos estos años, sin embargo el gobierno del ZANGANO Iván Duque que la contrató no fue capaz de terminarla en 4 años que estuvo en la presidencia, pero si tuvo capacidad para entregarle el pais al terrorismo del gobierno de Gustavo Petro.
Por su parte el ministro de Justicia saliente afirmó que “De esto he hablado, si quieren una cárcel de máxima seguridad, la de Sabanas de San Angel en el Magdalena se dejó con un % importante de ejecución (84% + -), y @MinHacienda asignó los recursos para su terminación y puesta en funcionamiento. Para volverla de máxima seguridad se necesita una inversión adicional. Cabrían cerca de 2000 personas privadas de la libertad. Esto no sería una mega cárcel. Para eso, tendría que tenerr más de 5.000 cupos carcelarios.
La expectativa institucional frente a este centro de reclusión es alta, pues se prevé que allí sean trasladados cabecillas de alto perfil y reclusos de extrema peligrosidad que actualmente operan o ejercen presión en el Magdalena, Atlántico y otros departamentos de la región. Con este modelo penitenciario de estricto aislamiento, las autoridades le apuntan a descongestionar otros penales y a neutralizar el mando de las estructuras crimin@les en el norte del país.