
Valledupar, 18 de noviembre de 2026. Más de 500 personas en manifeatación este sábado frente al Museo Nacional bloquearon la carrera Séptima, y como era de esperarse la protesta terminó en desmanes. Y este domingo nuevamente salieron al show de violencia y violación de los derecho de la ciudadanía movilizarse bloqueando la carrera 7a.
La movilización fue convocada para rechazar la decisión del gobierno del presidente Abelardo de La Espriella y respaldada por el voto de los colombianos de dar la batalla cultural para que regrese el orden moral al país.
Es así como la protesta de estos energúmenos va contra la decisión de retirar más de 30 elementos de propaganda panfletaria de la extrema izquierda y sus líderes terroristas, además de exhibiciones de prendas y símbolos del homosexualismo depredador que no le hace ningún aporte a la cultura nacional ni exhibiciones del arte que acostumbra en el Museo Nacional.
El Gobierno, manifestó que los elementos retirados del Museo, reivindicaban a grupos al margen de la ley y promovían adoctrinamiento político. Las obras estaban en las salas “Hacer sociedad”, “Fuerza, fe y sustancia” y “Memoria y nación”.
Desde temprano llegaron colectivos feministas, organizaciones LGBTIQ, promotores de la ideología del M-19 y la cultura woke, acompañados de figuras políticas como la exsenadora María José Pizarro, los exministros Juan David Correa y Patricia Ariza, y Susana Muhamad.
Los violentos e intransigentes manifestantes pretenden que su grosería siga siendo exhibida en el Museo Nacional como si se tratara de algún arte que mereciera ser mostrado.
Lo que al inicio presentaron como un plantón pacífico se transformó en bloqueo total de la avenida. Según la Secretaría de Gobierno de Bogotá, la gran mayoría se dispersó, pero un grupo de encapuchados se quedó con la cara tapada para no ser reconocidos y empezó a lanzar piedras y objetos contundentes contra el dispositivo policial ubicado en la carrera 7 con calle 34.
Los objetos lanzados alcanzaron a golpear vehículos particulares que transitaban por el sector, generando pánico y caos vial en pleno centro.
Ante el bloqueo prolongado y la agresión directa, al ESMAD, este tuvo que intervenir. Sobre las 6:33 de la tarde se desplegó una tanqueta con chorros de agua y detonaciones aturdidoras para despejar la vía. La situación solo se normalizó hacia las 7:30 de la noche.
El Gobierno había advertido que los espacios culturales no pueden ser tomados por el socialcomunismo ateo y que la cultura woke es un cáncer que amenaza la unidad nacional.
La movilidad se restableció bajo custodia policial.