

Barranquilla, 12 de agosto de 2026. La Fiscalía General de la Nación, en coordinación con unidades especializadas de la Policía Cibernética, inició una investigación formal para identificar a los autores de una serie de mensajes ofensivos y despectivos dirigidos en plataformas digitales contra la niña Francesca de la Espriella, la hija menor del presidente de la República, Abelardo de la Espriella.
El caso que ha sido rechazado por una importante mayoría de usuarios de las redes sociales, ha encendido las alarmas por el irrespeto que ha pasado todo límite sobre los límites de la supuesta “libertad de expresión” de algunos y la vulneración de los derechos de la infancia en los entornos virtuales del país.
Los hechos se desencadenaron tras la reciente ceremonia de posesión presidencial, donde la menor, de cuatro años de edad, tuvo una aparición pública natural en el protocolo oficial.
Horas después, diversas cuentas en redes sociales distorsionaron las imágenes de la niña para lanzar ataques personales, burlas sobre su aspecto físico y comentarios de alto calibre, lo que detonó el rechazo inmediato de la opinión pública.
Fuentes judiciales confirmaron que un equipo técnico trabaja en la recopilación de evidencia digital, el rastreo de direcciones IP y la identificación de perfiles automatizados o “bodegas” que habrían impulsado la tendencia de hostigamiento.
Las autoridades buscan establecer responsabilidades penales bajo los delitos de injuria, calumnia y posibles agravantes relacionados con la protección integral de menores de edad.
El suceso provocó una inusual coincidencia entre diferentes vertientes del espectro político nacional.
Figuras de la oposición, el oficialismo y organizaciones defensoras de los derechos humanos se unieron en un contundente mensaje de condena.
Bajo la consigna digital “Con los niños no”, la sociedad civil exige un pacto ético para excluir de manera definitiva a los hijos de los servidores públicos de las confrontaciones y polarizaciones políticas de los adultos.