

No fue el fallo de una juez de la república, fue el pronunciamiento de una simple secretaria judicial, encargada provisionalmente del juzgado, para que leyera una sentencia de 1.100 folios, preparada, seguramente por el ministro Eduardo Montealegre, reconocido enemigo personal del ilustre expresidente de la República, el Dr Uribe Vélez. Esa es la verdad monda y lironda.
¿¿La susodicha jueza Sandra Heredia emitió?? o leyó?, una sentencia condenatoria de más de 1.100 páginas, imponiendo una condena, ¿más allá inclusive de la que había solicitado la fiscalía?
Sin embargo, informes de investigación señalan que la jueza no habría superado los concursos (tres concursos) de méritos exigidos por la ley para ocupar el cargo de juez penal del circuito.
En varias convocatorias (2013, 2018 y 2022), obtuvo calificaciones insuficientes y solo acredito calificación para acceder al cargo administrativo, como SECRETARIA JUDICIAL. Su nombramiento como juez fue en condición de provisionalidad, que la ley permite, pero tan solo por seis meses, de forma temporal y bajo estrictos requisitos.
También se menciona una cercanía de la señora secretaria Judicial, Sandra Heredia, con el exfiscal Eduardo Montealegre, hoy ministro de Justicia en el gobierno de otro archienemigo del Dr Álvaro Uribe Vélez, Gustavo Petro Urrego, lo cual abre interrogantes sobre la independencia en su nombramiento.
La sentencia, extensa y con más de 1.100 folios, fue criticada porque en varios apartes utiliza argumentos de carácter subjetivos y valorativo, como: “la percepción ciudadana sobre justicia”; “la necesidad de dar un ejemplo con este fallo”.
Estas expresiones que carecen de sustento probatorio, generaron la percepción de un fallo político antes que jurídico. Tanto así, que el Tribunal Superior de Bogotá concedió una tutela a la defensa y ordeno su libertad inmediata con base en los siguientes argumentos: La juez (secretaria judicial) vulnero derechos fundamentales como la presunción de inocencia y el debido proceso; El Tribunal califico la decisión de la Juez (secretaria judicial) de “vaga, subjetiva e imprecisa” y; se identificaron cinco falencias concretas en la motivación de la detención. “El avión de la justica piloteado por una azafata”.
Aunque autoridades judiciales creen que no se debe estigmatizar a la justicia, analistas jurídicos advierten que la falta de competencia técnica y las inconsistencias de fondo sobre la sentencia generan dudas serias sobre su validez. El fallo podría considerarse viciado de nulidad si se demuestra que la “jueza” no cumplía con los requisitos legales para ocupar el cargo.
En conclusión, la sentencia que leyó la jueza Heredia, (secretaria Judicial) esta rodeada de serias dudas de legalidad, competencia y motivación jurídica. Por consiguiente, hay que llegar al fondo con la investigación para saber cuál ha sido la participación del actual ministro de justicia, Eduardo Montealegre, en ese oscuro y vergonzoso episodio de nuestra justicia.