

Valledupar, 21 de julio de 2025. José Adolfo Macías Villamar, alias “Fito”, líder de la pandilla Los Choneros, fue extraditado a Estados Unidos donde enfrenta cargos por narcotráfico. En 2024, la fuga de José Adolfo Macías, alias “Fito”, desató una ola de violencia en Ecuador, que provocó disturbios carcelarios y peleas callejeras. Capturado en junio y extraditado a Estados Unidos, “Fito” enfrenta cargos por tráfico de drogas y armas, con posible cadena perpetua.
Originario de Manta, Ecuador, “Fito” ascendió en las filas del crimen organizado hasta convertirse en uno de los mafiosos más temidos, capaz de desestabilizar el Ecuador con su red criminal. Antes de su captura, cumplía una condena de 34 años por diversos delitos, pero continuó dirigiendo su banda desde su celda, donde incluso obtuvo un título de abogado.
La fuga de “Fito” provocó una escalada de violencia, lo que llevó al presidente Daniel Noboa a declarar el estado de “conflicto armado interno” y a movilizar al ejército para tratar de neutralizar a los aproximadamente 20 grupos criminales que han convertido a ese país otrora pacífico en uno de los más violentos de América Latina.
Fito es considerado un “narcotraficante extremadamente influyente” en Ecuador y Latinoamérica, con vínculos con importantes cárteles como el Cártel de Sinaloa y el colombiano Clan del Golfo.
Extraditado a Estados Unidos, el líder de la banda Los Choneros se declaró inocente de los cargos de tráfico de drogas y armas en un tribunal de Brooklyn el lunes pasado. La fiscalía estadounidense acusa a “Fito” de haber sido durante años el principal líder de una organización criminal transnacional notoriamente violenta y un despiadado traficante de drogas y armas de fuego. Enfrenta penas que van desde 20 años hasta cadena perpetua en Estados Unidos, donde permanecerá detenido debido a su peligrosidad y alto riesgo de fuga.
La banda de los Choneros es uno de los grupos criminales que ha prosperado en los últimos años en este país de tránsito para la cocaína producida en los vecinos Colombia y Perú con destino a Estados Unidos y Europa. La organización tiene vínculos con el Cártel de Sinaloa en México, el Clan del Golfo en Colombia, el mayor exportador de cocaína del mundo, y con las mafias balcánicas, según el Observatorio Ecuatoriano del Crimen Organizado.