
Barranquilla, 3 de octubre de 2025.- la noche del pasado lunes 28 de septiembre, cuando una descarga atmosférica mató 27 novillas de la Ganadería Los Santos, en la vereda El Pueblito, corregimiento Los Andes, zona rural de Nueva Granada, Magdalena.
El hecho ocurrió hacia las 7:30 p. m., en medio de una tormenta con fuertes truenos. David Álvarez, propietario de la Ganadería Los Santos contó a CONtexto Ganadero que los trabajadores sintieron una descarga particularmente fuerte y posteriormente encontraron los animales muertos. “A las 7:30 de la noche, fuertes truenos se sintieron y una descarga, la más fuerte, impactó a los animales”, relató.
La descarga también afectó la vivienda. Según el ganadero, algunos celulares que estaban cargando dejaron de funcionar y varios electrodomésticos resultaron afectados.
Tras el hecho, los animales fueron enterrados en el predio. El caso fue reportado a CONtexto Ganadero por Hugo Contreras, profesional técnico de Fedegán para Ariguaní.
Las razones por las que una descarga puede matar un hato completo
El hecho vuelve a llamar la atención sobre un riesgo al que están expuestos los animales durante las lluvias: una descarga atmosférica puede afectar a varios, incluso sin impactarlos directamente. Por eso, ante una tormenta eléctrica, el manejo del ganado y la elección de un lugar seguro para resguardarlo son factores que pueden reducir su exposición.
Una tormenta eléctrica puede convertirse en un riesgo mortal para el ganado que permanece en los potreros.
Descarga eléctrica mortal
En casos como este, es importante tener en cuenta que el rayo no tiene que impactar directamente sobre el animal para causarle la muerte.
El Manual Veterinario Merck, una referencia técnica en medicina veterinaria, identifica el potencial de paso o corriente de tierra como el mecanismo más frecuente de las lesiones por rayos en animales.
La explicación permite entender por qué una sola descarga puede matar varios bovinos. Cuando el rayo alcanza el suelo, la corriente se dispersa alrededor del punto de impacto y puede generar una diferencia de potencial entre las patas delanteras y traseras del animal, haciendo que la corriente atraviese su cuerpo.
Los bovinos son especialmente vulnerables por su conformación. Al ser cuadrúpedos y tener una mayor distancia entre las extremidades, la diferencia de potencial puede ser suficiente para que la corriente atraviese órganos vitales. Además, Merck señala que los animales de mayor tamaño pueden presentar mayores diferencias de potencial entre las patas delanteras y traseras.
Por esta razón, una misma descarga puede afectar a varios animales que se encuentran próximos entre sí. Los bovinos son animales gregarios que se mueven generalmente en manada y los sitios de resguardo y descando, estan normalmente concurridos por varios animales a la vez, lo que aumenta el riesgo de que la descarga los alcance a todos.
El árbol, tradicionalmente amigo de la ganaderis y el bienestar animal, también puede convertirse en un punto crítico. Los más altos y con raíces extendidas tienen mayor probabilidad de recibir impactos y, cuando un rayo los alcanza, la corriente puede propagarse por el terreno alrededor de sus raíces, especialmente en condiciones de humedad.
Se trata de un riesgo que cobra especial relevancia porque el ganado suele buscar refugio de la lluvia bajo los árboles. Sin embargo, ese comportamiento puede aumentar su exposición durante una tormenta eléctrica.
Refugio no debe ser el árbol
El caso de Nueva Granada tiene antecedentes recientes. En junio de 2026, un rayo mató 25 bovinos en Doradal, Antioquia; y para mayo de 2023, otros 10 bovinos murieron en zona rural de Arjona, Bolívar, después de que una descarga impactara el lugar donde se encontraban bajo un árbol.
Frente a este riesgo, el Reglamento Técnico de Instalaciones Eléctricas (RETIE), actualizado por el Ministerio de Minas y Energía en 2026, recomienda evitar durante las tormentas los árboles altos o aislados, el campo abierto y las cercanías de cercas ganaderas y líneas eléctricas.
Para las fincas, esto plantea la necesidad de contemplar con anticipación un lugar seguro para los animales cuando se pronostiquen tormentas eléctricas, e implementar el uso de pararayos.
Advertencia que cobra mayor relevancia en el Caribe pues este 26 de septiembre, el Ideam reportó alrededor de 1.128 descargas eléctricas durante aproximadamente dos horas en sectores del norte de la región y zonas marítimas cercanas, detectadas mediante el satélite GOES-19.
Según el instituto, las lluvias y la actividad eléctrica continuarán de manera sectorizada durante los días siguientes.
Los casos recientes dejan así una advertencia para el manejo ganadero: cuando se aproxima una tormenta, el árbol que parece ofrecer protección puede convertirse precisamente en uno de los puntos de mayor riesgo para el hato.