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Punta de lanza el huracán petrum causo dano turístico a san Andrés por senen González velez

Las medidas del gobierno, la falta de sincronización del equipo ministerial, la terquedad, y la desconcentración del presidente Petro, pareciera que sigue en campaña, y jugando diariamente al lanzamiento de trinos a diestra y siniestra, cosa que lo eleva al nivel de un canario timbrado, que se prepara para un concurso latino americano, al que más trine, y de paso, a veces pía, cosa que da la impresión que se asocia a la onomatopeya del pio pio con sonido que se transforma en graznido, un anuncio para sacarle los ojos al país. Toda esa conducta ociosa, de kikiriki, ha llevado al país, al despelote, y la confusión total, y mucho a la desconcentración en sus deberes. El gobierno ha construido todo un variado bazar de ocurrencias, que están inspiradas en el cambio, llamado PACTO HISTORICO. Ciertamente lo es, y, quedara como tal, en los anales de la patria, pero como el más nefasto y destructor de toda la trayectoria de los gobiernos que han llegado al palacio, hoy de Nariño, cuyo accionar destructivo podría alcanzar la categoría número 5.
La gestión petrista, parece fuera producto de la improvisación, o inspirada por el afán de injertarnos sangre ajena, cuyo tipo, es incompatible a los nuestros, por eso, ya se reflejan en todos los órdenes de la estructura nacional, el inconformismo. La inquietud que nos está creando alergia, en forma de crisis financiera, genera una sombrosa incertidumbre, que los mismos petristas, que supuestamente estaban apoyándolo y vacunados para soportar las locuras de su líder, han empezado a reaccionar, hasta el punto que han perdido la esperanza en forma total. Al locuaz mago de Zipaquirá, nadie le cree. El pueblo es sabido sobre la perdida de la seguridad nacional, la inestabilidad en lo económico y en el crecimiento de la inflación. La pérdida de la confianza del gremio del comercio, formal e informal, están a la vista, y ni se diga del sector del turismo. La Semana Santa pasada, fue muy regular. Muy pocos usaron sus vehículos para viajar por las carreteras, porque ya regresamos los secuestros, y a las pescas milagrosas.
El caso de indiferencia del gobierno central para San Andrés es deplorable. A Petro se le olvido que San Andrés es una mina de oro del turismo. Un presidente organizado, ejecutivo, prevé lo previsible y actúa, pero el de Colombia, se la pasa trinando buscando pleitos con todo el que se le atraviese. No pierde oportunidad para echarle vainas a Uribe, a la Cabal a Paloma, a la oposición, y no escapa el joven cristiano presidente del Salvador, que le quito el liderazgo a Petro, ese que tanto estructuro en sus sueños del sub realismo mágico, durante los años de travesura y luego como senador, pensando que era la reencarnación de Simón BOLIVAR. Petro nos lleva al abismo. Dicen que algunos establecimientos asociados a inversionistas del exterior, están pensando en hacer maletas para abandonar el país. La situación y futuro de Colombia es tan compleja, que los perjudicados han asumido una posición prudente, de silencio de cálculo y tolerancia más que de acción, pero el vaso se está rebosando, por lo que es posible que una repentina reacción, podría conducirnos a un estallido social por desesperación. No sería un fenómeno descartable, porque el gobierno de Petro, está equivocándose con frecuencia, y ha pensado que todas las idiosincrasias latino americanas, son iguales, y no es así. El sol, es imposible taparlo con las manos. Pensar que vamos bien, es una posición de mentecatos, y desconocer qué sector de la economía informal no siente el peso del sistema comunista, es vivir engañados. Y si hacemos el esfuerzo para desconocer el peligro del vecino, sería tener mentalidad de estúpidos.
Volviendo a lo ocurrido en San Andrés, ha sido una infamia, que la negligencia del gobierno, terminara atentando contra los isleños, que tratan de recuperarse después de la arremetida del huracán JULIA el 16 de noviembre del año 2020. Hubo, dos muertos y la destrucción total de un sector de San Andrés y Santa Catalina, que fue casi total. La negligencia del gobierno de Petro al no prever la llegada de Semana Santa, para brindarle a San Andrés todas las oportunidades para recibir el turismo nacional e internacional, se convirtió en el HURACAN PETRUM, pues si bien es cierto que no devasto ni edificios ni viviendas, si arraso con su economía, en tiempos de explotación turística. San Andrés no olvidara a su huracán sin vientos. Un presidente que no busque alternativas de transporte aéreo así sea momentáneamente, es muy inepto.
Toronto Canadá.
senengonzalezvelez@hotmail.com

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