
Nacido el 6 de junio de 1.929 en la Hacienda El Cedral, en Vegalarga, municipio de Neiva. Creció entre las amables faldas de la cordillera oriental llenas de paisajes que más tarde inspiraron sus inmortales composiciones. Su amor por la música broto desde muy temprana edad, y aunque la vida lo llevo a estudiar medicina, nunca abandono su verdadera pasión la composición de canciones que lo elevaron a la inmortalidad.
El Dr Villamil nos hizo recordar a otros colegas suyos de México como lo fue también el medico Alfonso Ortiz Tirado, compositor y cantante de ópera. Canciones como: Espumas viajeras, Llamarada, la Trapichera, Vieja Hacienda del Cedral, el Barcino, Oropel, Los Guaduales y muchísimas más, enriquecieron el folclor andino, y conquistaron los corazones de artistas, y el público internacional.
Un grupo de Huilenses, a su cabeza el Dr. , Alejandro Cabrera Villamil, y en vida, su hermano el empresario Carlos Cabrera Villamil, quien fue la persona que se encargó de reproducir, al detalle, la preciosa y vieja casona de la hacienda, maqueta que se puede ver en el museo que lleva su nombre ubicado en un pequeño e incómodo espacio que les cedió la gobernación del Huila, para su exposición, el Dr Gabriel Calderón Molina, María Ruth Arboleda Muñoz, Salvador Gómez, entre otros distinguidos melómanos se dieron a la tarea de recopilar toda la historia del maravilloso cancionista de música Colombiana, y mediante una ordenanza aprobada en la asamblea del huila le dieron vida jurídica a la “Fundación por la Huilensidad Jorge Villasmil Cordobés”, fundación sin ánimo de lucro. A través de esa Fundación se ha querido preservar y difundir el inmenso legado del maestro. Ahora, con mayor interés ya que atravesamos tiempos donde las nuevas corrientes musicales dominan las plataformas digitales. Es importante recordar a las presentes y futuras generaciones nuestras raíces culturales que nos definen y que igualmente nos conectan con nuestra identidad y nuestra historia. Defender y exaltar la memoria de Jorge Villamil Cordobés es en particular defender la huilensidad misma.
El pasado 18 de marzo atendí una invitación que me formulo María Ruth para conocer el museo, y debo decir sin ambages que es una obra majestuosa que reúne no solo lo que Villamil representa en nuestra cultura, sino que emocionado me vi integrado a los recuerdos y al legado del compositor. Tristemente observe el abandono de las instalaciones, con goteras por todos lados que ponen en peligro sus invaluables tesoros musicales. La labor de la Fundación debe ser respaldada y reconocida como una causa que trascienda lo local. Villamil es en esencia el mayor representante de la música andina en el continente.
Haremos gestión nacionalmente para que una organización, igualmente con funciones culturales, se interese para que exista un apoyo, por fuera de los intríngulis de la política. Así ocurre en la ciudad Washington, en donde los principales museos son beneficiados por el Instituto Smith Sonian organismo que, a través de convenios firmados con las autoridades de la ciudad, se han encargado de la operación de los famosos centros de historia de la Humanidad.