
Valledupar, 8 de octubre de 2026.- En un hecho inusual ocurrido en la mañana de este martes 6 de octubre, la escultura de bronce ‘La paloma de la paz’, del maestro Fernando Botero, se cayó de su pedestal en la Sala 14-La Rotonda, tercer piso del Museo Nacional en Bogotá.
Según el comunicado conjunto del Ministerio de Cultura y el Museo Nacional, el accidente se produjo cuando una visitante se acercó demasiado para tomarse una fotografía y la empujó accidentalmente. La pieza cayó desde su puesto, ubicado en el tercer piso, hasta una rejilla de hierro del segundo piso.
De inmediato, el Área de Conservación del Museo realizó un diagnóstico. El principal deterioro corresponde a abolladuras en el metal producto del impacto en diferentes puntos, especialmente en el pico, además de rayones y abrasiones con pérdida de capa pictórica en la cabeza, la cola, las alas y la base. A pesar de los daños, el Museo confirmó que no son de consideración, que se activaron los protocolos de seguridad y que, afortunadamente, tanto la mujer que la derribó como el resto de visitantes salieron ilesos. La obra será restaurada.
La pieza, hecha en bronce, mide 70 centímetros de altura, representa una paloma blanca con el pico dorado, con el estilo característico de Botero, y reposa sobre una base que mide un metro. Fue traída desde Italia y forma parte del patrimonio cultural de la Casa de Nariño.
“Con el respeto que se merece el maestro Botero, hay que decirlo con claridad: los colombianos no pidieron esa Paloma de la Paz. La paz no se representa con figuras sino con hechos efectivos”.
“Esa Poloma es otro de los elementos que no hacen parte del querer de la mayoría de los colombianos que dijeron no a la Falsa Paz de Santos y Las Farc”.
Esa obra amada del maestro Botero quien con afecto la hizo y seguro de que hacía una gran obra la entregó sin imaginar que los facrsantes de la farcsa terrorista y auspiciadores como el entonces presidente Juan Manuel Santos, fue entregada en la Casa de Nariño en septiembre de 2016, luego de que el artista la donara como muestra de apoyo al proceso de la supuesta reconciliación. Botero no pudo asistir y envió el mensaje de que se unía a ese proceso trascendental.
Pero como todos lo saben en Colombia, los colombianos votaron No al plebiscito del acuerdo de Paz con las FARC. Por tanto, esa paloma no tiene el respaldo de los colombianos, y tampoco hay paz. Las Farc y Santos, como también es conocido, de auto, engañaron al mundo y se burlaron de los colombianos que les dijeron no creemos en su falsa paz.
Los traslados de la escultura han marcado los cambios de gobierno. Estuvo entre la Casa de Nariño y el Museo Nacional. En julio de 2018, en las últimas semanas del mandato de Santos, salió de la Casa de Nariño hacia el Museo Nacional. En 2022 regresó a la sede presidencial con la llegada de Gustavo Petro, y en septiembre de 2023, tras la muerte de Botero en Mónaco a los 91 años, Petro ordenó que la pieza acompañara los homenajes. Su más reciente traslado se dio a finales de julio de este año, en medio de la transición, de regreso al Museo Nacional donde ahora sufrió la caída.