
Valledupar, 25 de marzo de 2026.- El Tribunal Superior de Antioquia envió a la Corte Suprema de Justicia la impugnación especial en el caso de Santiago Uribe Vélez, para revisar su condena de segunda instancia, por la cual fue condenado en noviembre de 2025. Se trata de la impugnación que fue interpuesta en noviembre de 2025 por su abogado, Jaime Granados Peña , luego de que el Tribunal Superior de Antioquia lo condenara a 28 años de prisión por el caso de los supestos “12 apóstoles”.
Con esta impugnación especial la defensa en la que el Tribunal en su remisión afirma que fue presentada y sustentada en debida forma la sentencia en segunda instancia proferida por ese tribunal.
Recordemos que Santiago Uribe había sido absuelto en primera instancia por los delitos por los que ha sido acusado el 13 de noviembre de 2024. Y un año después el 25 de noviembre de 2025, se presentó la condena en segunda instancia.
En palabras del expresidente Álvaro Uribe Vélez, su hermano ha tenido que sufrir los rigores de las persecuciones políticas que se han levantado contra él. Razón de más por las que la defensa busca tumbar la condena de más de 28 años de prisión por homicidio agravado y concierto para delinquir.
El fallo, que lo señala como líder del grupo paramilitar “Los 12 Apóstoles”, lo vincula con una cadena de asesinatos que marcaron a Antioquia en los años 90. Sin embargo, ahora la batalla se traslada al alto tribunal, en medio de un punto clave: la prescripción de los delitos.
Mientras una postura advierte que el tiempo se agota entre 2026 y 2027, otra extiende el plazo hasta 2032. Lo cierto es que el expediente revive como ya es costumbre, en épocas electorales como ha sido siempre alrededor de la familia de Álvaro Uribe Vélez. La última palabra, ahora, la tiene la Corte Suprema. Y lo que decida ya sería la útima instancia dentro de la justicia colombiana.
Historía de este caso, otra persecución política y judicial contra el expresidente Álvaro Uribe Vélez, en la persona de su hermano el ganadero Santiago Uribe Vélez
En noviembre 2024 por decisión del juez primero penal del circuito de Antioquia, Jaime Herrera Niño, Santiago Uribe Vélez, quien ha sido duramente perseguido por la extrema izquierda, quien lo ha acusado de homicidio y de conformar y financiar un supuesto grupo paramilitar conocido como “12 apóstoles”, fue declarado inocente de toda responsabilidad, en los delitos que le endilgaban de homicidio y concierto para delinquir. La decisión obedece a que el juez concluyó que no hay pruebas de su vinculación al supuesto grupo paramilitar.
La persecución inició desde 1995 hace 30 años con una denuncia donde acusaban a este grupo paramilitar de homicidios en los municipios de Yarumal y Santa Rosa de Osos, en el que el ex policía, Juan Carlos Meneses afirmaba que en este grupo paramilitar integrado, según Meneses por ganaderos, comerciantes propietarios de fincas, y un cura católico, estaba vinculado el hermano del expresidente Uribe. Es así como se abre un proceso que duró unos 14 años, en el que Santiago fue absuelto, sin embargo posteriormente el proceso fue reabierto por el entonces fiscal Luis Eduardo Montealegre, cuando estuvo en la Fscalía en el año 2010, vinculando de manera persecutoria y abusiva a Santiago, acusándolo del asesinato de Camilo Barrientos, un conductor de un bus escalera. En este sentido entonces, el hermano del expresidnete Uribe fue llamado a indagatoria, incluso Santiago fue capturado negándole la Fiscalía la libertad, sin embargo en 2018, un juez le concede la libertad, siendo absuelto nuevamente por un juez en 2021.
El juez en su decisión ordena compulsar copias por falso testimonio contra Juan Carlos Rodríguez Agudelo, alias “Zeus”, Alexánder de Jesús Amaya Vargas, Álvaro Vásquez Arroyave, Rodrigo Pérez Alzate, Pedro Manuel Benavidez Rivera, Camilo Alzate Arroyave, y Carlos Enrique Serna Areiza.
En su momento durante las audiencias, en el Palacio de Justicia de Medellín, el 31 de enero de 2018, cuarto día de ese juicio y en su etapa final, el ganadero Santiago Uribe Vélez, fue exonerado por testigos que en un primer intento se quiso utilizar como también otros que se quiso callar para que no tuvieran la oportunidad de dar su versión. Hay que señalar que en dicha audiencia le tocó al juez suspender el juicio debido a que el testigo “estrella”, Juan Carlos Meneses se negó a declarar.
Posteriormente la defensa de Santiago Uribe, el abogado, Jaime Granados, solicitó la revisión de este y le fue concedida por la Sala Penal del Tribunal Superior de Antioquia quien ordenó el pasado 12 de enero que los 14 testimonios, que inicialmente habían sido negados fueran practicados en el juicio. Estas pruebas han sido determinantes para demostrar la absoluta inocencia de Santiago Uribe.
Cabe resaltar que que el proceso contra Santiago Uribe que ya estaba archivado, fue reabierto sin ninguna razón justa por el anterior Fiscal, Luis Eduardo Montealegre Lynett, quien además bajo sus ordenes también fue arrestado y permanece resguardado en una guarnición militar en Antioquia.
No obstante este juicio se convierte en la gran oportunidad que ha tenido Santiago Uribe para demostrar su inocencia y que estos testigos dejen en claro lo que desde siempre se ha dicho, que Santiago es víctima del “cartel de los testigos falsos”. Cabe resaltar que dentro de todo esto que ha venido ocurriendo en este juicio la descripción que los testigos falsos hacen del fenotipo de Santiago Uribe es completamente distinto de lo que Santiago es. Por ejemplo lo describen como un hombre alto corpulento, calvo gordo y velludo. Lo que no es coincidente ni para la época de los hechos, ni ahora, en ninguna de las declaraciones.
En dicho juicio fue revelado por Alexander Amaya Vargas, uno de los testigos claves contra Santiago Uribe, afirmó que “en el año 93 cuando se desempeñaba como agente en la Policía de Antioquia había tenido problemas en un encuentro de rutina con Camilo Barrientos, lo que posteriormente cuando llegó Juan Carlos Meneses al cargo luego de invitarlo para que trabajara como su escolta, un día en que Barrientos pasó por su lado le comentó lo sucedido que un año antes había tenido problemas con este, a lo que Meneses le respondió: Tranquilo que yo se lo regalo. Lo que indicaba que lo iban a asesinar. Como evidentemente sucedió cuando Meneses mandó traer unos muchachos que le dieron muerte, y hasta el mismo Meneses fue y le tomó fotos al cadáver y se las trajo de vuelta a Amaya Vargas”, según declaró.
Con las declaraciones de este testigo quedó claro que los responsables del crimen de Camilo Barrientos, son él y el mayor de la Policía Juan Carlos Meneses quien ya está condenado por ese delito, y para la época de los hechos era el comandante de la Policía de Yarumal Antioquia.
El testigo también relató que él no es ningún testigo estrella, solamente que reconoce su responsabilidad en el caso. Al igual que reconoció que tampoco conocía al hermano del expresidente.
En esa audiencia del juicio el testigo clave de la Fiscalía, el mayor retirado de la Policía, Juan Carlos Meneses, tal como lo habíamos dicho, se negó a declarar en el juicio oral con la excusas del derecho a no autoincriminarse y de no contar con las garantías que según él, necesitaba. Meneses leyó un comunicado desde su sitio de reclusión la Carcel de Facatativá y aseguró que no le han cumplido y que no seguirá testificando. Y que estaba esperando someterse a la JEP para quedar en libertad, luego de que recientemente fuera condenado a 27 años de prisión por el asesinato de Camilo Barrientos, en 1994.
Santiago Uribe por su parte contó y cuenta con los testimonios de narcotraficantes y paramilitares quienes sí conocen el tema cómo era que funcionaba ese tema para la época y que pueden dar fe de la honestidad e inocencia del acusado y de quiénes son y cómo eran en aquella época los que realmente se movían en ese bajo mundo. Y por el contrario afirmaron conocer y saber con certeza quién es el mayor retirado de la Policía, Juan Carlos Meneses, testigo que lo acusa.
Es así como según señala el abogado Jaime Granados que Meneses perdió toda credibilidad y se encuentra completamente desacreditado debido a sus estrechas vinculaciones con los enemigos del Ex Presidente, como los son la extrema izquierda de Venezuela, quien le dio asilo, y el cartel del Norte del Valle a quienes Uribe combatió.
Según afirmó el abogado penalista Jaime Granados, le tiene contadas 22 contradicciones graves a Juan Carlos Meneses, contradicciones que Granados no se conforma con ejercer la defensa de Santiago sino que quiere desenmascarar a quienes han estado detrás de la persecución contra el expresidente atacando a su hermano. Por lo que no perderá la oportunidad de interrogar a Meneses sobre quiénes lo financiaron con sus viajes a Venezuela y Argentina, donde en una ocasión para darle connotación internacional hizo graves señalamientos desde ese país.
Juan Carlos Meneses, también es acusado de tener nexos con la mafia según lo afirma el narcotraficante del Valle Ramón Quintero Sanclemente, alias RQ, quien asegura que trabajaba para la mafia en sus épocas de comandante de la estación de Policía de Buga.