
En una contundente entrevista con W Radio, la senadora y precandidata presidencial María Fernanda Cabal levantó la voz contra lo que considera un intento deliberado de desestabilizar al Centro Democrático desde dentro. Apuntó directamente a Miguel Uribe Londoño, a quien responsabilizó de generar confusión mediática y erosionar la credibilidad del partido con el objetivo de imponer un método de elección que beneficiaría sus intereses personales.
Valledupar, 10 de noviembre de 2025.- En medio de las crecientes tensiones internas en el Centro Democrático por la definición de su candidato único a la Presidencia de la República para 2026, la senadora María Fernanda Cabal no dudó en calificar de “sabotaje” las acciones atribuidas al precandidato Miguel Uribe Londoño.
Durante su participación en W Radio, Cabal no solo cuestionó la estrategia política de Uribe Londoño, sino que lo acusó de intentar generar una “implosión” en el partido con el fin de manipular el proceso de selección del candidato. “Aquí hay que mirar quién saca provecho de un ánimo de implosión del partido y de destrucción del método”, afirmó la precandidata, quien además cuestionó si los asesores de Miguel Uribe, habrían influido en la elección o descalificación de la firma encuestadora AtlasIntel, inicialmente contratada para medir las intenciones de voto entre los cinco aspirantes.

Cabal rechazó con vehemencia las insinuaciones de que ella se beneficiaría con la participación de AtlasIntel en el proceso. “Yo no tengo ni relación ni conozco a los señores de AtlasIntel. Lo único que tengo es una referencia: ellos fueron los únicos que dieron ganador a Donald Trump, le dieron 11 puntos a Javier Milei y vieron como ganador al gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón”, explicó, destacando la trayectoria y precisión de la firma internacional.
La senadora también se refirió a las supuestas intenciones de Lester Toledo, asesor venezolano vinculado a la campaña de Miguel Uribe Londoño, de imponer un “método extranjero” en un proceso que, a su juicio, debe ser decidido por la mayoría interna del partido: “No voy a permitir que asesores extranjeros impongan cuál es el método”, sentenció.
Su intervención cobra aún más relevancia tras conocerse una dura carta enviada por Gabriel Vallejo, director nacional del Centro Democrático, a Miguel Uribe Londoño. En ella, Vallejo cuestionó el lenguaje “inadecuado” del precandidato y le solicitó aclarar si sus asesores contactaron a AtlasIntel con intenciones de contratarla paralelamente al partido, una acción que, de confirmarse, podría interpretarse como un intento de interferir en la neutralidad del proceso.
“El nivel de la intención de sabotaje es tan grande que lo que quieren es llevarnos a que no se decida, llevarnos no sé con qué intención a marzo, diluirnos con otras candidaturas”, advirtió Cabal, reiterando su compromiso con la unidad del uribismo y el respeto por los mecanismos democráticos internos.
Respecto al expresidente Álvaro Uribe, figura central en la colectividad, Cabal señaló: “Él tiene el poder de poner orden, pero prefiere conciliar, y el problema es que la conciliación, cuando pasa el tiempo, termina erosionando la confianza en los procesos”. Un llamado claro a que, más allá de la mediación, se tomen decisiones contundentes para preservar la integridad del partido.

María Fernanda Cabal emerge en este episodio no solo como una precandidata con aspiraciones presidenciales, sino como una voz firme en defensa de la institucionalidad interna del Centro Democrático. Lejos de caer en la confrontación personal, su discurso se centró en la transparencia, la soberanía del partido frente a injerencias externas y la necesidad de preservar la confianza del electorado.
En un momento crítico para el uribismo justo cuando debe mostrar cohesión de cara a una contienda electoral clave, las palabras de Cabal resuenan como una advertencia: el verdadero enemigo no está afuera, sino en aquellos que, desde dentro, buscan fragmentar el proyecto con maniobras opacas. Con claridad, contundencia y respaldo en hechos verificables, la senadora no solo defiende su postura, sino que refuerza su imagen como una líder comprometida con la lealtad al partido y con la democracia interna. En este pulso por el alma del Centro Democrático, Cabal se posiciona, sin duda, del lado de la transparencia y la unidad.