

Valledupar, 19 de enero de 2025.- El director de la Unidad Nacional de Protección, Augusto Rodríguez Ballesteros, será imputado por la Fiscalía, por su presuntas y reiteradas omisiones en la seguridad, lo cual habría provocado un camino expedito para que los criminales ejecutaran el magnicidio del senador y precandidato presidencial, Miguel Uribe Turbay el 7 junio de 2025 en el Parque el Golfito de Bogotá.
Es así, como Augusto Rodríguez, este alto funcionario, y autoridad del régimen de Gustavo Petro se convierte en la primera persona en ser procesada por el crimen de Miguel Uribe Turbay, un político joven de solo 39 años de edad , quien fue sicariado con disparos en la cabeza por un criminal de solo 15 años de edad, quien utilizó de manera profesional una pistola Glock 9 milímetros.
Este lunes un fiscal de Administración Pública de la Seccional de Bogotá, radicó la solicitud de audiencia de imputaciónde cargos contra el director de la Unidad Nacional de Protección, al no atender los varios llamados a mejorar el esquema de seguridad del precandidato presidencial, ante las insistentes solicitudes presentadas, de acuerdo con lo dicho por su propio abogado, Víctor Moquera quien aseguró para esos momentos que fueron más de 10 solicitudes las que hizo en las que se le omitió a Uribe Turbay la protección que necesitaba.
Los cargos por los que la Fiscalía General imputará al actual director de la UNP, Augusto Rodríguez, por su responsabilidad en el delito de prevaricato por omisión en el atentado, el próximo 11 de febrero a las 2:00 de la tarde será la audiencia de imputación. Hay quienes aseguran que Miguel Uribe solicitó 23 veces reforzar su esquema de seguridad y 23 veces la UNP lo ignoró.
Recordemos que uno de los jueces que atendió audiencias de imputación de cargos medida de aseguramiento contra los implicados materiales destacó que “a Miguel Uribe Turbay no le dieron la protección adecuada y que hubo mezquindad por parte de esa entidad respecto de su seguridad”.
Augusto Rodríguez se suma a los 9 procesados en este aberrante magnicidio, dondela mayoría de los criminales, negociaron preacuerdos, lo que les vale para rebajas de pena.