
Valledupar, 2 de noviembre de 2026.- En el sector de Cano Bajo, municipio de Chachagüí, Nariño, sobre la vía Panamericana que comunica a Pasto con Popayán, unidades de la Policía Nacional detectaron un vehículo Renault que transportaba 78 artefactos explosivos artesanales, conocidos como “tatucos”, equivalentes a 117 kilogramos de explosivos, distribuidos en dos cilindros de 40 libras.
Se trata de una carga mortal que podría haber causado una masacre. El vehículo, procedente del corregimiento de El Remolino, en Taminango, tenía como objetivo, según la información preliminar, atentar contra las instalaciones del peaje Cano Bajo.
En el episodio se presentó la captura en flagrancia de un sujeto
“Gracias a la pericia y determinación de nuestros uniformados de Tránsito y Transporte, se logró detectar la amenaza y activar los protocolos de seguridad para proteger a la población civil”, manifestó el presidente Abelardo De La Espriella.
Según las autoridades “en la zona delinque el frente Franco Benavides de las disidencias narcoterroristas de las FARC de alias Iván Mordisco. Las autoridades investigan la posible participación de esta estructura en la preparación del atentado”.
“Por cada atentado que estos criminales consiguen ejecutar, nuestras autoridades trabajan sin descanso para frustrar muchos otros. Esa es la dimensión de la ofensiva que estamos librando contra el narcoterrorismo”, expresó el mandatario de os colombianos.
“Mi convicción es que sus ataques desesperados son una reacción a la presión que nuestra Fuerza Pública está ejerciendo sobre sus estructuras criminales”, expresó adicionalmente De La Espriella.
Finalmente señaló el presidente: “Mi reconocimiento a los hombres y mujeres de nuestra Policía Nacional. Su vigilancia y profesionalismo salvaron vidas. Seguiremos enfrentando a estas organizaciones narcoterroristas con toda la capacidad legítima del Estado”.