
Financiación, ingeniería colombiana y desarrollo productivo.
La Guajira tiene una oportunidad histórica de transformar su economía y mejorar las condiciones de vida de sus habitantes representada en una infraestructura existente: el embalse El Cercado, del río Ranchería, con almacenamiento cercano a 198 millones de metros cúbicos.
No es simplemente una represa para regar cultivos. Es un proyecto multipropósito concebido para abastecer acueductos, desarrollar distritos de riego y generar energía eléctrica. Una inversión estratégica cuyo potencial sigue pendiente de materializarse plenamente.
En nuestra primera entrega examinamos las experiencias de Israel y los Países Bajos en el manejo del agua. En la segunda abordamos Caregato y la necesidad de proteger La Mojana. Hoy cerramos esta reflexión con una propuesta:
El Cercado motor de desarrollo económico, bienestar social y transformación productiva del Caribe colombiano.
Una decisión que merece concretarse
El Cercado tiene una larga historia de inversiones y promesas incumplidas.
Desde esta tribuna hemos insistido reiteradamente en completar su infraestructura y ponerla al servicio de los guajiros.
Por eso merece destacarse el compromiso del presidente De la Espriella, quien el pasado 17 de septiembre, en San Juan del Cesar, instruyó al ministro de Agricultura, Indalecio Dangond, para estructurar con cooperación internacional un mecanismo financiero que permita poner en operación el proyecto.
La posterior misión de Dangond a Israel, con compromisos de capacitación, agricultura protegida y tecnologías de reutilización del agua, constituye un avance. Ahora corresponde traducir esas gestiones en financiación, obras y resultados.
También debemos reconocer la reciente habilitación de la conexión de El Cercado con la planta de tratamiento de Corral de Piedra, que abre una alternativa de abastecimiento para más de 45.000 habitantes de San Juan del Cesar y sus corregimientos.
El gran pendiente continúa siendo completar los distritos de riego Ranchería y San Juan del Cesar, en el marco de las obligaciones señaladas por el Consejo de Estado en 2023.
Quince mil hectáreas pueden transformar una región
El proyecto contempla 18.536 hectáreas de riego. Seamos prudentes: propongámonos poner efectivamente en producción 15.000 hectáreas con riego permanente, tecnificado y ambientalmente responsable.
Imaginemos esas tierras produciendo maíz, sorgo, frutas tropicales, hortalizas y forrajes para una ganadería más productiva, generando empleo y fortaleciendo la seguridad alimentaria.
Desde el barro y la boñiga sabemos que el agua no produce riqueza por sí sola. Necesita empresarios del campo, crédito, asistencia técnica, vías, energía y mercados.
La Guajira tiene una ventaja extraordinaria: Península dentro del mar Caribe, con puertos y aeropuertos internacionales a menos de 100 kilómetros desde el área del Cercado. Podemos desarrollar una oferta de carne, frutas y productos agroindustriales para abastecer mercados nacionales y las islas del Caribe, cumpliendo las exigencias sanitarias y comerciales.
Agua para producir, pero primero para vivir
El carácter multipropósito de El Cercado contempla principalmente abastecimiento humano y una pequeña central hidroeléctrica proyectada entre 7 y 10 megavatios.
Su aprovechamiento podría mejorar la seguridad hídrica regional, particularmente para las comunidades wayuu de la Media y Alta Guajira, siempre que se desarrollen las conexiones, plantas de tratamiento y redes necesarias, con participación de las comunidades.
El consumo humano debe tener prioridad, respetando las necesidades ambientales de la cuenca. También podrían explorarse actividades de turismo de naturaleza y pesca deportiva ambientalmente reguladas.
Ingeniería colombiana, tecnología internacional
La financiación debe convertirse en una convocatoria a nuestras capacidades nacionales.
Colombia cuenta con empresas públicas, mixtas y privadas capaces de aportar ingeniería hidráulica, construcción, materiales, tecnología y experiencia operativa.
EPM, Acueducto de Bogotá, EMCALI, Acueducto Metropolitano de Bucaramanga y Triple A de Barranquilla, junto con Cementos Argos, Acerías Paz del Río y fabricantes nacionales de tuberías, podrían ser convocados a evaluar su participación, conforme a sus competencias y capacidades.
La tecnología israelí debe complementar nuestra ingeniería, no reemplazarla. No necesitamos inventar lo inventado: necesitamos aprovechar el conocimiento disponible y ponerlo a producir con talento y capital colombiano.
El Gobierno nacional y la ADR deben liderar una estructuración financiera transparente, explorando concesiones APP alianzas público-privadas, crédito de largo plazo, cooperación internacional e inversión nacional, con participación de FINAGRO y el Banco Agrario en la financiación productiva.
Queremos generar empleo colombiano, fortalecer nuestras empresas y favorecer la reinversión de utilidades en el país.
Administrar el agua para garantizar el futuro
El éxito dependerá también de una cultura de pago y uso responsable del recurso.
La tasa por utilización de aguas, TUA, recaudada por Corpoguajira dentro de sus competencias, puede fortalecer la financiación ambiental para proteger la cuenca. La operación de los distritos y los sistemas de agua potable requieren recursos adicionales.
Las asociaciones de usuarios deben participar en una administración eficiente, con medición del consumo, tarifas sostenibles, mantenimiento y reglas claras para distribuir el agua.
Economía más allá del carbón
La Guajira tiene turismo, minería y un enorme potencial agropecuario. El Cercado puede contribuir a diversificar su economía y reducir gradualmente la dependencia del carbón.
Sus beneficios podrían extenderse al Cesar, Magdalena, Atlántico y los mercados del Caribe mediante la producción, transporte, transformación y comercialización.
No necesitamos aventurar cifras sobre su impacto en el PIB. Necesitamos estudios, financiación, cronogramas, responsables y ejecución.
Colombia no necesita solamente construir infraestructura; necesita convertirla en riqueza productiva, seguridad alimentaria, empleo y bienestar.
Esa es la verdadera obra que todavía nos falta terminar en el río Ranchería
@lacoutu