
Valledupar, 13 de septiembre de 2026. La descarada Cilia Flores tiene derecho a pedir lo que le de la gana, por pedir que no quede nada. Que le den esa audiencia, de ocho horas si quiere, pero que esas ocho horas sean de ponerle un documental en bucle con todas las atrocidades cometidas por ella junto al mangansón de su marido, las exposiciones públicas de ella, donde pedía pena maxima para opositores “politicos” y para todo el que cayera en la cárcel por pensar diferente, que le pongan todas las condiciones carcelarias o de secuestro con torturas que viven venezolanos y extranjeros, incluyendo a ciudadanos americanos, las actividades delictivas de sus hijos, sus amados sobrinos, y toda su mugrienta familia, y por supuesto, todas las redes criminales que ella manejó personalmente. Esa audiencia no sería para considerar nada, porque no hay nada que considerar, sino para que entienda, sí es que puede entender, que ella no debería fastidiarse en la cárcel, ni quejarse de nada, porque en comparación con todos los inocentes a los que ellos le desgraciaron sus vidas, ella vive como una reina, aún siendo culpable de delitos comprobados.
Siempre me ha parecido curioso que estos criminales en su época de ejercicio de la criminalidad, pisotearon y se burlaron de la ley, ahora, cuando son unos vulgares convictos, piden para sí, consideraciones y el amparo de esa misma ley. Faltaba por mencionar que su proyecto de petición de casa por cárcel, contempla la implementación de medidas como una residencia cómoda y segura, vestidos, transporte, una seguridad “privada” para custodiarla a ella, servicio doméstico, alimentación para ella, servicio doméstico y sus custodios, medios electrónicos de localización y rastreo, etc. Todos estos gastos serían asumidas por Cilia Flores con sus propios recursos, para evitar gastos del contribuyente americano, y aquí es donde esto se pone interesante, ¿y no era ella y Maduro los que se declararon sin recursos para pagar su defensa, y por eso se pidió que la pagara el estado venezolano en lugar de aceptar un defensor público? ¿De donde o mejor dicho, quién pagará esos gastos? Tiene cojones la cosa.
Cilia Flores, esposa de Nicolás Maduro, busca salir de la prisión federal de Brooklyn y esperar su juicio bajo arresto domiciliario en una residencia de Nueva York. Su defensa presentó la solicitud argumentando problemas de salud y propuso medidas de vigilancia para garantizar que permanezca bajo control judicial.
Ahora ya hay una fecha clave, el juez federal Alvin K. Hellerstein programó para el 8 de octubre de 2026 la audiencia en la que escuchará los argumentos sobre la solicitud. La Fiscalía deberá responder antes del 23 de septiembre y la defensa podrá replicar hasta el 30.
La propuesta de sus abogados contempla monitoreo electrónico, seguridad privada las 24 horas, restricciones de visitas y entrega de sus documentos de viaje. Por ahora, Cilia Flores continúa detenida y el juez aún no ha autorizado el arresto domiciliario.
El proceso que enfrenta junto a Maduro tiene previsto iniciar su juicio en junio de 2027. Ambos se han declarado no culpables de los cargos que enfrentan en Estados Unidos.



