

Valledupar, 12 de enero de 2025.- Gustavo Petro está organizando en Bogotá un encuentro internacional en favor de la liberación del exdictador venezolano Nicolás Maduro. El próximo 24 y 25 de enero, los jefes de la Internacional Progresista (IP) se encargarán de las arengas y discursos. La senadora María Fernanda Cabal denunció esos preparativos y declaró: “El objetivo de ese encuentro es sabotear los esfuerzos de Donald Trump para desmantelar el cartel de los soles en Venezuela argumentando una violación de la soberanía y del derecho internacional”. Ella recordó que el 11 de marzo de 2022 “el Consejo Nacional Electoral amonestó oficialmente a la Internacional Progresista por inmiscuirse en los asuntos internos de Colombia al apoyar abiertamente la campaña de Petro. Esta vez la IP pretende usar nuestro país para torpedear a Trump y favorecer al narco-dictador Nicolás Maduro, con el visto bueno de Gustavo Petro”.
La Internacional Progresista (o PI en inglés, Progressive International) sueña con aglutinar a todos los enemigos de Estados Unidos. Fue fundada en 2020 por el senador socialista norteamericano Bernie Sanders y cuenta entre sus nuevos directivos a Gustavo Petro.
La IP se pretende internacional y trata de atraer a izquierdistas de todo origen, tanto activistas como agrupaciones, de suerte que es visto como el “vaticano socialista”. Pero sus miembros no son socialistas ni socialdemócratas, son rabiosos revolucionarios que no logran ocultar sus objetivos comunistas. Su credo central es, en efecto, “erradicar el capitalismo en todas partes”. La otra consigna principal de ellos es: “revolución, no cambio de régimen”.
Sus jefes aparentes son Bernie Sanders y Yanis Varoufakis, un economista griego-australiano que fue, de enero 2004 a diciembre de 2006, consejero de Giorgos Papandreu, jefe del Pasok (partido socialista griego). Por ello éste es uno de los que contribuyeron a la explosión de la deuda pública griega, lo que llevó a la recesión y a la enorme crisis financiera de ese país de 2009 a 2011.
Entre otros impulsores de la IP aparecen el activista norteamericano Noam Chomsky y Jeremy Corbyn, expulsado del partido laborista británico por sus proclamas racistas y antisemitas. Entre los miembros de América Latina se destacan agentes poco recomendables como Álvaro García Linera, Fernando Haddad, Celso Amorim, Rafael Correa, Mariela Castro Espín, la hija de Raúl Castro, y Mónica Valente, secretaria ejecutiva del Foro de São Paulo. El 1 de mayo 2024, la IP realizó en La Habana un coloquio que fue inaugurado por el dictador Miguel Díaz-Canel.
La IP fue creada en mayo de 2020 bajo la superchería de que el Covid 19 era el resultado de la “hiperglobalización” y del “colapso de la producción capitalista” que “ha devastado las respuestas a la crisis sanitaria”. Bernie Sanders estuvo lejos de haber inventado las vacunas contra el Covid, ni de reconocer el aporte en ese sentido de los laboratorios capitalistas, sin embargo, explotó esa epidemia para crear un “frente común contra la ultraderecha global”.
Dos sindicatos colombianos y un grupo político hacen parte de la IP: la CUT, la USO y Todos Somos Colombia, una escisión del Partido Comunista de Colombia.
La reunión en Bogotá de la IP será puesta al servicio de la propaganda en favor de la restauración de la dictadura madurista y será el escenario de los ataques más feroces contra el gobierno de Donald Trump. Gustavo Petro se imagina que el encuentro de la IP en Bogotá fortalecerá su posición antes y durante el difícil encuentro sin fecha con Donald Trump donde Petro tendrá que presentar sus puntos de vista, como él mismo dijo, sobre “la situación de las drogas y otros desacuerdos”.
La senadora Cabal exhortó a los colombianos, a las instituciones democráticas y a la comunidad internacional a “condenar la realización de ese encuentro en Bogotá y a la vez apoyar el plan de Donald Trump para derrotar el flagelo del narcotráfico en las Américas.”