

Tres hurtos en Cauca, una decena de vehículos vandalizados en Nariño y un atentado con explosivos en El Patía, que dejó un muerto y dos heridos, evidencian el grave deterioro de la seguridad para los transportadores de carga y pasajeros en el sur del país. Gremios advierten que la situación es insostenible y exigen acciones inmediatas del Estado.
Valledupar, 26 de noviembre de 2025. La situación de orden público en la vía Panamericana volvió a escalar esta semana y tiene en alerta al sector transportador.
En menos de 72 horas se registraron tres hurtos a vehículos de carga en Cauca, ataques vandálicos contra al menos diez automotores en Nariño y, la detonación de un artefacto explosivo en zona rural de El Patía, al sur del Cauca.
El más reciente hecho ocurrió en el corregimiento de El Estrecho, donde un artefacto fue activado en la carretera, dejando una persona fallecida y dos más heridas. Según las autoridades locales, el ataque habría estado dirigido a tropas de la Brigada 29 del Ejército Nacional, que patrullaban el sector para garantizar la movilidad en la zona.
Aunque aún no se ha atribuido oficialmente la autoría del atentado, las investigaciones continúan en curso para identificar a los responsables.
Para los gremios transportadores, estos hechos confirman el deterioro acelerado de la seguridad en el corredor que conecta a Cauca y Nariño con el resto del país.
Colfecar advirtió que los transportadores de carga y pasajeros se han convertido en víctimas recurrentes de la criminalidad y que la situación ya no admite “más análisis ni dilaciones”, al señalar que la protección de las vías es una responsabilidad esencial del Estado.
La ATC (Asociación de Transportadores de Carga) también se pronunció, recordando que más de 55 vehículos han sido afectados por atentados en lo corrido de 2025, una cifra que refleja la magnitud del riesgo.
El gremio denunció que la vía Panamericana entre Ipiales y Cali se ha convertido en uno de los tramos más peligrosos del país, superando incluso la conflictiva ruta entre Medellín y Caucasia.
Los transportadores han elevado llamados de urgencia al Gobierno insistiendo en que han sido golpeados de manera sistemática. Señalan que, mientras la violencia crece, los recursos recaudados en peajes no se traducen en condiciones adecuadas de seguridad vial ni en una presencia estatal eficaz.