
El caso ocurrió entre el ataque a un establecimiento comercial y la posterior agresión durante el velorio de la primera víctima.
La Defensoría del Pueblo había advertido riesgo alto en el municipio por la presencia de grupos armados y la imposición de normas ilegales. Las autoridades adelantan investigaciones para esclarecer lo ocurrido.
Valledupar, 6 de enero de 2025. A través de sus canales de información oficiales, Indepaz reportó que en Santander de Quilichao, municipio del norte del Cauca se registró la primera masacre de 2026, tras el asesinato de tres mujeres en hechos conexos. La primera víctima, identificada como Irma Yulie Erazo Reina, fue atacada por hombres armados en el establecimiento comercial que administraba.
Posteriormente, durante el velorio, individuos armados irrumpieron y dispararon contra los asistentes, causando la muerte de Angélica María Cantoni Estacio, de 35 años, y de Reina Nancy Stella, de 53 años. El observatorio señaló que la continuidad temporal y la conexión entre los ataques permiten clasificar los hechos como masacre. Las autoridades locales y organismos judiciales avanzan en la recolección de información para determinar responsabilidades y esclarecer las circunstancias en que se produjeron los homicidios.
La Defensoría del Pueblo recordó que había emitido la Alerta Temprana 013 de 2025 para Santander de Quilichao y otros municipios, en la que llamó a la acción inmediata del Estado por la imposición de normas y formas de control ilegal sobre la población civil. Estas advertencias se suman a la AT 036 de 2025, que advertía alto riesgo por presencia y confrontación de estructuras armadas en la zona.
Asimismo, Indepaz explicó que en la región tienen injerencia los frentes Jaime Martínez y Dagoberto Ramos del Bloque Occidental Jacobo Arenas, así como bandas de carácter local, según Indepaz. Estas estructuras han sido asociadas a disputas por control territorial y economías ilícitas.
Finalmente, las autoridades militares y de policía mantienen operaciones en el área bajo jurisdicción de la Tercera División del Ejército. Organismos de derechos humanos pidieron garantías para las familias de las víctimas y medidas urgentes de prevención para evitar nuevas agresiones contra la población civil en el norte del Cauca.