
El gremio alertó riesgos sanitarios, escasez de alimento y caída en la oferta de carne y leche. Además, descartó que las exportaciones expliquen el alza de precios, atribuyéndola a una mayor demanda interna y a los efectos climáticos sobre la producción ganadera.
Valledupar, 18 de febrero de 2026.- Las inundaciones registradas en la región Caribe están generando un fuerte impacto sobre la producción ganadera, con efectos directos en la oferta de carne y leche, según advirtió Óscar Cubillos, director de Planeación y Asuntos Económicos de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán). El dirigente gremial señaló que la emergencia climática está alterando las condiciones de bienestar animal y la capacidad productiva de una de las principales zonas pecuarias del país.
De acuerdo con el balance entregado por Fedegán, alrededor de 13.000 predios ganaderos presentan inundaciones, lo que ha afectado a 573.000 bovinos. Aunque la mayoría de los animales no han muerto, Cubillos explicó que se encuentran en riesgo sanitario por falta de alimento, pérdida de pasturas y deterioro de las condiciones de manejo. A ello se suma la muerte de al menos 3.500 reses y la afectación de unas 300.000 hectáreas productivas.
“Estamos registrando alrededor de 13.000 predios con inundaciones, 573.000 bovinos afectados —no muertos, pero sí con riesgos sanitarios— por falta de alimento y pasturas”, afirmó Cubillos, al advertir que esta situación compromete la calidad y el bienestar de los animales, especialmente en la Costa Caribe, una zona clave para el abastecimiento nacional.
El directivo señaló que la emergencia reduce la disponibilidad de animales en pie, carne y derivados lácteos, lo que podría tensionar los mercados locales en los próximos meses. “Esto afecta una zona de gran producción, como es la Costa Caribe, y la oferta que allí puede surgir tanto de animales en pie como de carne y leche”, explicó.
En este contexto, Cubillos cuestionó propuestas orientadas a limitar las exportaciones de carne y ganado en pie como mecanismo para contener los precios internos. Según el gremio, esa medida no responde a las causas reales del encarecimiento del producto. “Las exportaciones no tienen nada que ver con la subida de precio que se está registrando en la carne en el último año; esa subida está más relacionada con el mejoramiento del consumo”, sostuvo.
El dirigente añadió que el aumento de la demanda interna, impulsado por mayores ingresos y cambios en los hábitos de consumo, ha incidido más en los precios que el comercio exterior. Además, subrayó que restringir exportaciones podría afectar la competitividad del sector y los ingresos de los productores, sin garantizar una reducción efectiva de los precios al consumidor.
Fedegán reiteró que la prioridad debe centrarse en atender la emergencia sanitaria y productiva, garantizar el suministro de alimento para el ganado y proteger la capacidad productiva de las regiones afectadas, con el fin de evitar impactos más severos en la seguridad alimentaria y en la economía rural.