
El eje de la controversia es la interpretación del artículo 215 de la Constitución y la posibilidad de citar funcionarios mientras se tramita el informe motivado de las disposiciones del Ejecutivo, también está en discusión el manejo de los decretos recientemente expedidos.
Valledupar, 25 de diciembre de 2025.- Un intercambio de mensajes entre el presidente del Congreso, Lidio García Turbay, y el ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, se produjo a raíz de la discusión sobre la autonomía del Congreso y el ejercicio del control político durante las sesiones extraordinarias.
El primer pronunciamiento fue de García. En su mensaje afirmó que “los excongresistas que hoy ocupan las carteras del Interior y Trabajo defendieron en su momento la autonomía del Congreso; ahora, desde el Ejecutivo, buscan condicionarla”. Señaló, además, que “el artículo 215 de la Constitución no prohíbe convocar sesiones extraordinarias para ejercer control político mientras se espera el informe motivado”.
García agregó que “las reacciones apresuradas de estos funcionarios generan legítimos interrogantes sobre lo que intentan evitar” y anunció citaciones en el Capitolio. Indicó que “citaremos y examinaremos con rigor los decretos adoptados. Nuestra autonomía permanece intacta”.
Posteriormente, Sanguino respondió a través de sus redes sociales. En su mensaje afirmó que “el Presidente del Congreso contestó como lo que es: una vaca muerta atravesada en el camino de las reformas y los cambios que favorecen al pueblo trabajador”. También lo calificó como “un títere del titiritero mayor César Gaviria” y señaló que “de liberal no tiene ni un pelo”.
Frente a esas expresiones, García publicó un nuevo mensaje. Allí sostuvo que “el Congreso no es una ‘vaca muerta’. Es una institución viva, consciente de sus deberes y responsable ante la Constitución y los ciudadanos”. Añadió que la defensa de la autonomía del Congreso “no bloquea reformas, protege la democracia”.
Este intercambio de mensajes se registra en medio de la discusión sobre las sesiones extraordinarias y el alcance del control político a los decretos expedidos durante la emergencia.
Se trata de la aprobación de los ascensos de 39 oficiales de las Fuerzas Militares y la Policía Nacional.
Este trámite, que ya superó su primer debate en la Comisión Segunda, es el punto único en la agenda de
Bajo este marco legal, el Senado tiene la misión de dejar listos estos ascensos antes del 16 de febrero de 2026.
Por esta razón, los senadores se dedicarán exclusivamente a este mandato constitucional, sin tratar otros proyectos de ley por el momento.