

Valledupar, 29 de agosto de 2025.- Durante el debate sobre el Presupuesto General de la Nación 2026, el senador Enrique Cabrales, miembro de la bancada de oposición, y presidente de la Comisión IV del Senado expresó su rotundo rechazo a la presentación del Presupuesto General de la Nación (PGN) 2026, al considerar que es una propuesta irresponsable fiscalmente, insostenible y que busca someter a los colombianos a una nueva reforma tributaria.
“Rechazo el trámite de una dictadura tributaria.Por parte del Gobierno escuchamos excusas y cifras indefinidas, mientras insisten en un Presupuesto 2026 desfinanciado y negativo para el bolsillo de los colombianos.
Detrás de la estrategia tributaria y presupuestal hay un único objetivo: recaudar $26,3 billones para sostener el derroche y la corrupción del Gobierno Petro, como lo han hecho con los recursos públicos en estos tres años. No más despilfarro, no más improvisación. Este presupuesto no prioriza lo social ni lo productivo. Por el contrario, engorda la burocracia y profundiza los desequilibrios fiscales.”, afirmó el Senador Enrique Cabrales.
El gasto de funcionamiento crece al doble del gasto en inversión, lo que refleja una estructura presupuestal cada vez más rígida y poco productiva. Entre 2020 y 2026, el presupuesto de funcionamiento ha aumentado 74%, mientras la inversión solo 27%. Esto significa que para 2026, por cada peso invertido en proyectos productivos se gastarán cuatro en funcionamiento. Esa desproporción limita la capacidad del presupuesto de impulsar el empleo y el desarrollo económico.
El Congresista insistió en que se trata del presupuesto más alto de la historia, con una cifra del 5,9 % más alta que los $523 billones de 2025. El Gobierno busca recaudar $26 billones adicionales. Frente a esto, Cabrales hizo un llamado al Gobierno para que se enfoque en ejecutar el presupuesto ya aprobado y orientar los recursos a seguridad, empleo y oportunidades.
En 2025, el Gobierno Nacional tiene por usar más de 300 billones de pesos, es decir, el 63% del presupuesto anual, lo cual evidencia una grave ineficiencia en la ejecución del gasto público. Ante esta falta de planeación y responsabilidad en el uso de los recursos de los colombianos, los congresistas de la oposición tienen la obligación de frenar proyectos vacíos, sin sustento técnico ni fiscal, que ponen en riesgo la estabilidad económica del país.