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COSTA NOTICIAS

La tragedia de una familia y una comunidad que se mantiene en la búsqueda de la pequeña Zoe de 6 años

Ciro el abuelo que fue a buscar a sus nietas y el arroyo se los llevó

El susto y el temor ante fuertes lluvias, y caudalosos arroyos en Soledad, Atlántico

Barranquilla, 6 de noviembre de 2026. Soledad no ha dejado de llorar desde el miércoles. Lo que era una tarde normal de recoger a las niñas del colegio terminó en la peor tragedia del año por las lluvias en el Atlántico.

Eran cerca de las 5 de la tarde del miércoles 4 de noviembre. Un aguacero torrencial caía sobre Barranquilla y su área metropolitana. Ciro Oquendo Coba, un hombre de 63 años, querido en su barrio, salió en su moto a buscar a sus dos nietas al megacolegio Las Cayenas, como lo hacía todos los días.

Las recogió. Las montó en la moto. Y emprendió el regreso a casa por el barrio Los Cedros.

Pero al cruzar el arroyo El Salao, la creciente súbita lo sorprendió. El agua, que en segundos subió a más de un metro, arrastró la moto con los tres ocupantes. Vecinos gritaban, intentaron ayudar, pero la corriente era imposible.

Horas después, en medio de la oscuridad y el lodo, la Alcaldía de Soledad confirmó lo que nadie quería escuchar: el cuerpo de Ciro fue hallado sin vida en el sector Siete de Agosto, en la parte baja del arroyo.

Una de las niñas logró ser rescatada con vida por la comunidad y está bajo atención médica. Pero la pequeña Zoé Soto Castro, de apenas 6 años, sigue desaparecida. Hoy viernes 6 de noviembre, Bomberos, Defensa Civil, Policía y decenas de vecinos siguen peinando el arroyo El Salao, desde Los Cedros hasta su desembocadura, con la esperanza de encontrarla.

La tragedia de Soledad no fue la única. En Baranoa, el desbordamiento del arroyo Guariguacia inundó 43 viviendas y dejó 202 personas damnificadas. En Galapa, los barrios La Inmaculada 2 y Las Mercedes quedaron bajo el agua porque el alcantarillado se devolvió hacia las casas.

El Ideam advirtió que noviembre sigue siendo temporada de lluvias y que estos aguaceros se van a repetir. La Alcaldía de Barranquilla y la Gobernación piden a la gente: por favor, no crucen arroyos. Un minuto de afán puede costar la vida, como le pasó a Ciro.

Hoy Soledad hace cadenas de oración por Zoé. Su familia no pierde la fe. Mientras las autoridades, la comunidad y su familia continuan la búsqueda de la pequeña Zoe de 6 años.

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