
Sincelejo, 4 de abril de 2026. La madrugada de este sábado dejó un profundo vacío en el corazón de la capital sucreña. La muerte de Roger Padilla Paternina, reconocido médico ginecólogo y destacado promotor de la cultura regional, enluta a Sincelejo y a buena parte del Caribe colombiano, donde su nombre se convirtió en sinónimo de vocación, servicio y amor por las tradiciones.
El fallecimiento se produjo en la Clínica Santa María, centro asistencial en el que permanecía internado por quebrantos de salud. Desde las primeras horas del día, la noticia comenzó a generar múltiples reacciones entre ciudadanos, gestores culturales, exalumnos, colegas del sector médico y representantes de las tradicionales fiestas sincelejanas, todos coincidiendo en la dimensión humana y profesional del legado que deja.
Hablar de Roger Padilla Paternina es hablar de una vida construida desde dos grandes pasiones: la medicina y la cultura. En el ejercicio de la ginecología, su trayectoria estuvo marcada por el compromiso con el bienestar de cientos de familias sucreñas, ganándose durante años el respeto y la confianza de la comunidad. Su trato cercano, su ética profesional y su sentido humano hicieron de él una figura entrañable dentro del ámbito de la salud.
Pero más allá de la bata blanca, Roger Padilla encontró en el arte una misión igualmente trascendental. Como director del Ballet Folclórico de Sincelejo, lideró uno de los procesos culturales más importantes de la ciudad, dedicado a la preservación de las danzas tradicionales, la música autóctona y la exaltación de la esencia sabanera. Su trabajo no se limitó a la puesta en escena; fue también un formador de generaciones, un sembrador de identidad y un defensor apasionado de la memoria colectiva.
Bajo su dirección, el ballet fortaleció su papel como embajador del patrimonio cultural de Sucre, participando activamente en eventos emblemáticos y consolidándose como un espacio donde jóvenes artistas encontraron disciplina, pertenencia y orgullo por sus raíces. Cada coreografía impulsada por su visión llevaba implícito un mensaje de respeto por la historia y de amor por la tierra.
Uno de los escenarios donde su aporte brilló con mayor fuerza fue en las tradicionales Fiestas del 20 de Enero, celebración insignia de Sincelejo. Allí, Roger Padilla desempeñó un rol fundamental en la construcción de propuestas artísticas que ayudaron a mantener vivo el espíritu festivo y la herencia cultural de la ciudad. Su mirada siempre estuvo puesta en rescatar lo auténtico, en dignificar la tradición y en hacer de la cultura una herramienta de cohesión social.
Su entrevista concedida a El Meridiano en diciembre de 2023 ya mostraba esa pasión intacta por el trabajo cultural. En aquel diálogo hablaba con entusiasmo sobre la necesidad de seguir fortaleciendo espacios para la danza y la formación artística, convencido de que la cultura debía ser un eje esencial en la construcción de ciudadanía.
Hoy, Sincelejo no solo despide a un médico distinguido, sino también a uno de los más firmes custodios de su identidad folclórica. La huella de Roger Padilla Paternina seguirá viva en cada presentación del ballet, en cada fiesta popular y en cada joven que aprendió de él el valor de honrar sus raíces.
Su ausencia física deja tristeza, pero su obra permanece como testimonio de una vida entregada al servicio y al patrimonio cultural de Sucre. La ciudad lo despide con gratitud, consciente de que hombres como él trascienden el tiempo y permanecen en la memoria colectiva.