

Defensores de la Patria denuncia una operación coordinada para fabricar una falsa indignación masiva contra ‘El Tigre’.
El análisis técnico identifica un núcleo de ataque liderado por Daniel Coronell, La Silla Vacía y Cambio, quienes sincronizan sus audiencias para inflar artificialmente narrativas negativas y manipular la opinión pública.
Valledupar, 2 de febrero de 2026.- Defensores de la Patria informa a la opinión pública que de acuerdo con un medio probatorio contenido en un análisis forense digital exhaustivo confirma la existencia de una operación coordinada para atacar la imagen de El Tigre, a través de redes sociales,
entre el 11 y el 28 de enero.
El estudio, realizado con herramientas especializadas de monitoreo y análisis de redes — Meltwater y Gephi— procesó 19.988 menciones, 16.400 retuits y 16.569 comentarios reales, con un alcance acumulado superior a 59 millones de usuarios. Los resultados son concluyentes: no se trató de una reacción ciudadana espontánea, sino de una maquinaria digital sincronizada.
El primer hallazgo clave es la concentración artificial del contenido negativo. Los datos demuestran que solo 4 o 5 cuentas fueron responsables del 73 % de los
mensajes negativos, un patrón incompatible con una conversación orgánica y plenamente consistente con una estrategia de amplificación deliberada.
El análisis de redes revela un núcleo claramente identificado de actores que operaron presuntamente de manera coordinada. En el centro de la red aparecen cuentas asociadas a Daniel Coronell (@DCoronell), La Silla Vacía (@lasillavacia) y Cambio (@estoescambio), junto con otros amplificadores de alto impacto. Estas cuentas no solo concentran millones de seguidores, sino que comparten audiencias, se retuitean entre sí de forma sistemática y activan la conversación de manera simultánea, generando una falsa sensación de masividad.
Desde el punto de vista técnico, la cercanía extrema entre estos nodos, visualizada claramente en el grafo, indica interacción cruzada permanente y sincronización
editorial, no independencia de criterio. Cuando uno de estos actores lanza un mensaje, el resto de la red lo replica en segundos, funcionando como un solo organismo digital.
Otro elemento determinante es el aislamiento del ataque frente a la conversación real del país. El análisis cromático de la red muestra que el núcleo conformado por estas cuentas permanece encerrado en su propia burbuja, claramente separado de otras comunidades digitales. Esta distancia gráfica demuestra que la ofensiva no logró permear de manera genuina al grueso de la ciudadanía y que el intento de imponer una narrativa negativa fracasó fuera de ese círculo cerrado.
La evidencia es clara: esto no fue un debate público ni una crítica plural, sino una operación de nodos ejecutada por un pequeño grupo de cuentas con gran poder de difusión, que utilizaron su tamaño de audiencia para inflar artificialmente un relato y tratar de desestabilizar.
Los datos no opinan, los datos demuestran. Y lo que demuestran es que, mientras una bodega mediático-digital intentó fabricar indignación, la conversación orgánica de los colombianos se mantuvo al margen de esa manipulación.
Defensores de la Patria seguirá denunciando estas prácticas y defendiendo la verdad frente a quienes pretenden sustituir el debate democrático por operaciones coordinadas de desinformación.