

Valledupar, 3 de febrero de 2026.- En cumplimiento de los compromisos con las comunidades y con la apuesta de hacer Paz con la Naturaleza, la ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible (e), Irene Vélez Torres, logró la concertación entre autoridades ambientales locales y nacionales, así como colectivos ciudadanos, para la aprobación del Plan de Manejo Ambiental de la Ciénaga Grande de Santa Marta.
Este Plan está orientado a garantizar la pervivencia de las comunidades asentadas en el territorio y a promover el uso sostenible y la recuperación del ecosistema, mediante la conservación de la integridad de sus características ecológicas y con la participación de las comunidades, los actores regionales y las entidades nacionales.
De esta manera, el Gobierno del Cambio da un paso decisivo, desde el reconocimiento de la Ciénaga Grande de Santa Marta como humedal Ramsar, para iniciar la implementación de acciones orientadas a su restauración.
“Este no es un punto final, es el punto de partida de acciones contundentes para recuperar y revitalizar el ecosistema desde el tejido social. El esfuerzo del Gobierno y de las autoridades es importante, pero también lo es el compromiso de las comunidades, que permitirá conservar este territorio como un espacio vital”, señaló Irene Vélez Torres, ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible (e).
Objetivos del Plan de Manejo
El Plan de Manejo Ambiental acoge las recomendaciones de la Asesoría Ramsar de 2016 y se consolida como una herramienta activa para la restauración de las conexiones del ecosistema, el mejoramiento de las prácticas comunitarias y el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales. El documento se estructura en tres objetivos estratégicos:
Por otro lado, en el marco del Comité de Coordinación, la ministra (e) Irene Vélez Torres hizo un llamado al Ejército Nacional para iniciar acciones orientadas a reforzar la vigilancia en el territorio de la Ciénaga, ante los problemas de inseguridad que afectan a las comunidades pesqueras y a los habitantes de los municipios palafitos.
Un hecho histórico
En 2016, las comunidades cienagueras alertaron sobre afectaciones que ponían en riesgo las funciones ecológicas, que permitieron la declaratoria de la Ciénaga como el primer humedal Ramsar de Colombia en 1998. Ante esta situación, un asesoramiento internacional por parte de la Convención Ramsar evidenció la necesidad de contar con un Plan de Manejo actualizado, construido con las comunidades y con acciones efectivas.
Desde entonces y tras múltiples espacios de diálogo, concertación y propuestas, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, bajo el liderazgo de su ministra (e), logró la construcción de un documento que recoge las necesidades de la gente y de la naturaleza para la recuperación de uno de los humedales más grandes del mundo.